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Tomas Ochoa y Joaquín Barriendos en conversación1

Joaquin Barriendos:  ¿De dónde surgió tu interés por los grabados de Théodore de Bry, por el canibalismo y por las imágenes sobre el Nuevo Mundo?

Tomás Ochoa: La imagen de América que la mayoría de los europeos tenían durante los siglos XVII y XVIII era la de la América de de Bry. Su mirada fue determinante en la representación que Occidente se hizo del Nuevo Mundo. Lo curioso es que De Bry nunca estuvo en América; su iconografía fue imaginada a partir de los relatos construidos por los cronistas de la época. No deja de ser fascinante que estas ficciones hayan sido y sigan siendo fuentes históricas.

JB: En Indios Medievales abordas asuntos relacionados con el ‘buen’ y el ‘mal’ salvaje, con la literatura de viajes y con las crónicas de Indias. ¿Era la primera vez que te enfrentabas a estas temáticas? ¿cómo te planteaste introducir estos asuntos en tu trabajo de arte-investigación?

TO: La primera vez que me enfrenté a este tipo de problemáticas fue en 1999. Fue por aquel entonces que comencé a usar imágenes de de Bry para aludir a diferentes procesos políticos, como lo es el caso del levantamiento indígena de 1998 en Ecuador. En los países andinos –los cuales cuentan con una población mayoritariamente indígena– teóricamente todos sus ciudadanos son iguales ante la ley pero, en la práctica, los indios están sometidos a una suerte de ‘apartheid’ de facto. Al indio se le presenta como referente de un pasado arcaico, del atraso y del subdesarrollo. El indio encarna un imaginario no deseado; ¿podemos hablar entonces de estos países como de verdaderos Estados a pesar de que la mayoría de la población no ha sido nunca incluida en sus proyectos nacionales? La mayoría indígena es, paradójicamente, una minoría en términos de representación política. Superar esto no pasa tanto por cambios en la legislación sino por la necesidad de hacer operar un revulsivo en el imaginario simbólico. Desde mi punto de vista, ejercitar la memoria para desmontar los prejuicios históricos sobre los que se han levantado los regímenes actuales de exclusión es una tarea impostergable.

 JB: ¿Cómo se relaciona tu trabajo artístico con la exploración y la relectura de archivos históricos?

TO: Entiendo la historia como una relación contingente, revisable y revocable entre el pasado y el presente. Si los archivos y fuentes históricas hacen las veces de escenificación del peso desmesurado de la representación sobre la realidad y si, además, esta representación pesa sobre el imaginario simbólico contemporáneo, los archivos se convierten ene material reciclable. Me interesa analizar los niveles de ficción, a veces delirante, que contienen estos archivos y documentos así como entender en qué medida estos relatos se impactan sobre el imaginario contemporáneo. Dudo que sea competencia del arte dedicarse a desmentir dichos documentos; no obstante, cuando la historia deviene una sucesión de mitos más o menos delirantes, es factible pensar en un ejercicio de sustitución alegórica. El paradigma de la obra alegórica -como lo plantea Craig Owens- es el palimpsesto: un texto que se lee a través de otro. El alegorista no inventa imágenes, las confisca. No se trata de restablecer un significado original que pudiera haberse perdido, sino más bien de añadir un nuevo sentido a la imagen para, inmediatamente después, suplantarla. Por otro lado, cuando un artista manipula las fuentes históricas y los documentos etnográficos prescinde de las categorizaciones estéticas establecidas o, al menos, las contamina. La función poética y metafórica está atravesada por la crónica, el ensayo o el activismo, estas formas del relato, a su vez, están también atravesadas por la poética y sus metáforas.

JB: ¿De qué manera el título de la serie Indios Medievales está relacionado con la publicación del libro homónimo del historiador Borja Gómez?2

TO: El texto de Borja Gómez, titulado Los indios medievales del fray Pedro de Aguado, ha sido un referente fundamental no sólo para la realización de la serie Indios Medievales sino también para la elaboración de otros trabajos de investigación previos. Lo que este autor postula es que las crónicas de indias de Aguado son una ficción narrativa a partir de las cuales se inventó una imagen específica de los indios, a los cuales se le atribuyó además una supuesta barbarie y se les hizo operar para satisfacer el imperativo de la gesta civilizadora occidental y de la redención cristiana. Una visión que responde a un modelo retórico e historiográfico medieval el cual tomó forma en el contexto de la expansión europea. Personalmente creo que este modelo no sólo pervive sino que ha atravesado muchos ámbitos de la realidad contemporánea.

JB: ¿De dónde surge la idea del ‘dispositivo etnográfico’ a partir del cual está organizada la instalación de la pieza Indios Medievales?

TO: En dicho trabajo planteé una relación dialógica entre varios elementos: la imaginería de las crónicas de Indias, diversas fotos de archivo y una crónica del presente. En Indios Medievales me interesaba reparar, por un lado, en la iconografía medieval de de Bry (en la que los indios son retratados a partir de modelos clásicos europeizantes y, al mismo tiempo, como bárbaros caníbales). Por otro lado, mi intención era recuperar fotografías de archivo hechas por las misiones científicas europeas a finales del XIX (cuyos modos de representación estaban orientados por la teorías raciales de la época y por el discurso fisiognómico de “los tipos” a través de los cuales se podía describir, clasificar y subordinar a los nativos). A estos rostros sin nombre agregué falazmente los nombres de quienes lideraron los levantamientos indígenas históricos y una descripción –esta nada falsa- de las atroces circunstancias en las que fueron ejecutados. Finalmente, la crónica del presente consiste en un documento fotográfico –a manera de prontuario- en el que registré a inmigrantes andinos que viven en Europa; el registro da cuenta de sus rostros, sus nombres y apellidos, así como de una breve historia personal. El resultado es un dispositivo pseudo-etnográfico en el que los datos y nombres de los lideres indígenas como Rumiñahui, Túpac Amaru o Micaela Bastidas y las circunstancias de su ejecución no corresponden a las fotografías de archivos de finales del siglo XIX. La idea era desvirtuar la supuesta objetividad documental permitiéndome licencias que desmontan la noción de fuente histórica.

JB: La instalación Indios Medievales está articulada a través de la recreación en video de uno de los grabados de de Bry. En él, utilizaste a migrantes latinoamericanos que participan activamente en el mercado laboral precario español. ¿Cómo te planteaste la realización de este 're-enactment'?

TO: El grabado al que te refieres – en su versión original- está acompañada de un texto: “Los indios movidos por la cólera y la envidia vertieron oro derretido en boca de los españoles para saciar su codicia, luego los pusieron sobre las brazas y se los comieron” Esta imagen, y su extensión textual, son emblemáticas y, de alguna manera, condensan las múltiples contradicciones de la retórica medieval a la que nos referíamos antes. El video, más que una recreación, es una sustitución alegórica: la confiscación de un instante emblemático para dar un nuevo sentido a la imagen. El hecho de que el video se haya rodado con inmigrantes de origen indígena hace parte de la estrategia alegórica. Creo que es significativo haber sustituido el modelo clásico que De Bry usaba para retratar a los indios bárbaros y caníbales por trabajadores precarios indígenas: empleadas domésticas y obreros de la construcción quienes son, de una manera o de otra, los siervos del presente. Por otra parte es importante añadir que lo que se escenifica en el video es fundamentalmente anti-narrativo; no se trata de una reinterpretación  sino de la perversión de una imagen. Si la pieza agrega un sentido nuevo, este reside, de la misma manera que sucede en el relato histórico, en la arbitrariedad y en la contingencia de la alegoría.


Notas

1Esta conversación apareció publicada en 2010 en la revista digital Latinart.com.

Ver Gómez Borja (2002)


Obras citadas

Gómez Borja, Jaime Humberto. 2002. Los Indios Medievales de Juan Pedro de Aguado. Construcción del idólatra y escritura de la historia en una crónica del siglo XVI. Bogotá: Universidad Javeriana